miércoles, 1 de octubre de 2008

Primero de octubre... que lástima

Me suena a fecha importante, a esas que nos ensenharon en el colegio : " PRIMERO DE OCTUBRE!!, la batalla de..." " PRIMERO DE OCTUBRE!!, día en el que el celebre..." " PRIMERO DE OCTUBRE!!, una fecha como hoy fue que..." " PRIMERO DE OCTUBRE!!, y la puta que lo parió, para mi es el día que mi proyecto "SABADO" se fue a la mierda y decido olvidarlo ya que a nadie le intereso participar, es mas, a nadie le intereso ni siquiera enterarse de que carajo se trata, muy importante para mi, en verdad que lo es, bueno lo era...

Día que lleva poco de existir y ya no me gusta. Me gusta volver y enterarme de cosas interesantes, y no me encontre con nada interesante.
Y bueno, hoy no habrá nada interesante que decir ni cantar.

Y ¡qué lástima!
que yo no pueda cantar
a la usanza de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan.

que lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzasa las glorias de la patria.

y que lástima que yo no tenga si quiera una patria
por que, sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde ésta a aquella comarca.

y que lástima que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana
debí nacer en la entraña en la estepa castellana

Y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada,
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
Y mi juventud, una juventud sombría, en la montaña.

Después ... ya no he vuelto a echar el ancla
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.

y que lástima que yo no tenga una casa
una casa solariega y blasonada,
una casa en que guardara, a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.

que lástima que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzadaen el pecho, y la otra mano en el puño de la espada!
Y, que lástima que yo no tenga siquiera una espada!

Porque .... ¿qué voy a cantar si no tengo ni una patria,

ni una tierra provinciana,
ni una casa solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?

¡Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!

Sin embargo... en esta tierra
y en un pueblo
hay una casa en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
en una sala muy amplia y muy blanca
que está en la parte más baja
y más fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara esta sala tan amplia
y tan blanca...

Una luz muy clara que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.

Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.

Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente al través de la ventana.

Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.

Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada con una carga de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias.

















Y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa

¡Qué graciatiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...

Ella entonces me llama ¡tonto!, y se marcha.

¡Pobre niña! Ya no pasa por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de mala gana,
ni se para en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.

Que un día se puso mala,muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja muy blanca...
En una caja muy blanca que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara,
lo mismo que cuando estaba pegadita al cristal de mi ventana ...
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa por este cristal de mi ventana ...
¡Y la muerte también pasa!

Que lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar
cosas
de poca importancia


Primero de octubre, día de mi triste vuelta.

fer.

2 comentarios:

Unknown dijo...

de que se trata tu proyecto SABADO? cuentame..

efe dijo...

ummm la verdad la verdad.. es que ya es tarde para esa pregunta guapa.