domingo, 13 de junio de 2010

Benvingut dimarts vuit

Me di cuenta, pasa una vez al año, lo vengo estudiando hace tiempo. El mes no es siempre el mismo pero siempre es un martes ocho, después de un lunes siete y antes del miércoles nueve. Alguien se dio cuenta?… pues yo si, el ante año pasado fue en abril, mas que seguro. Es mi noche favorita, perdón, mi día preferido.


Es complicado definirlo como día o noche, intentare explicarlo, aun que no prometo que se entienda ni es la intención en este caso…


“te acuestas un lunes siete y duermes como si nada hasta que abres los ojos y ves que el sol se esta poniendo (o por lo menos es lo que parece), el sol nos cae en el cuerpo y es esa sensación agradable de sunset y no te lo crees por que no puedes haber dormido hasta la tarde siguiente, y no lo has hecho, simplemente es el martes ocho, es mi dia/noche de realidad soñada (por decirlo de algún raro modo). Es un día que se transforma en “plus” par los que estamos hechos de ilusiones. Y es ahí cuando nos damos cuenta que esa puesta de sol va a durar hasta mañana miércoles nueve”


Es cuando dices “esto es el martes ocho, todo el año te he esperádo” , llego sin saber y aun echado en la cama el cuarto gira, como una rueda de hámster, para que puedas ver por la ventana que los árboles son de cartón, hay niñas con zapatos rojos poniéndoles color, hay niñas con zapatos azules echándoles perfumes.


Solo fue un vistazo y el cuarto vuelve a girar no se como pero vuelve a la normalidad, ya estas en la cocina y que puedes desayunar?, pues debajo de la mesa, junto a una pata se guarda el cereal y las cucharas están colgadas en el tendal.


En mis martes ocho saliendo a la calle a pasear me tapo un ojo y veo a color, me tapo el otro y escalas de grises tengo yo.


En mis martes ocho tengo un sexto sentido que se llama “tilafitante” , es el que me permite estar acá, no es como el gusto ni el tacto, es mas bien como estar en estado alfa, me encanta y mas al ver pasear carretas con caballos que me miras al pasar, a las cuatro de la tarde se van a fumar en una banca frente al mar.


Estos martes ocho tienen nubes con formas mas definidas, forman balcones donde se venden besos o se hacen trueques por cartas de amor, yo tengo dos en el bolsillo y uso una sin dolor. Otras nubes tienen formas de emociones vestidas con trajes de algodón… y que forma tienen las emociones? pues un martes ocho con suerte lo descubrirás… a veces las nubes hacen un reparto y representan una película (claro que muda, no voy a mentirlas, seamos realistas que las nube no hablar ni siquiera aquí)


No hace ni frío ni calor, hoy puedo salir en short, con sandalias y con lentes de sol.

No hace ni frió ni calor por eso prefiero, la bufanda, el saco azul mas lentes de sol.


En mis martes sigo siendo yo, uso barba y no pongo limite a mi pelo al crecer, si lo corto siempre al mismo nivel siento que las ideas no crecen, las corto con el.


Los martes ocho no me conecto, tengo mi cuaderno, lápiz con borrador, cuando otros se quedan atados (con el día normal, sin saber de esto) a un ordenador. Es el mismo cuaderno negro de tapa dura con hojas bond, aun que veo que pronto tendré que tener otro me dice con voz asombrada un dibujo de Ferdinado “Faltando 19 paginas para terminarlo!”.


Un helado de pistacho que me me sirve una guapa con acento italiana,

una moneda plateada sin valor, cara Krishnamurti, sello “peace & love”,

caramelos de uva color verde limon,

musica de fondo entre “tu vuò fa' l'americano” y “rocanrol de los idiotas” y en el puente de la canción Perez Prado grita “aaaaaaAH!”,

camellos, lobos, tortugas y cangrejos como mascotas hoy,

no se corta leña, no se arrancan flor, toma agua de lluvia que cae en un rincón.


Cosas simples que veo en todas partes, cosas comunes que escucho todos lados.

Las tarde se parecen mucho a las mañanas de este martes, el atardecer aun sigue y tiene para rato.


Dimarts vuit, com avui hi ha curiositat, passió, sentiments, atreviment, hi ha coses sense saber i molta creativitat.


Se puede almorzar pero prefiero en la tarde un bocata en un bar.

Mozos en la calle que llevan cantimploras, en las playas sombrillas dibujada sen la arena son suficiente, el sol no quema, el mar moja los pies, la arena no se pega aun que un poco helada tal vez.


Los caballos ya están fumando en la banca, y saludan a quien ven pasar, son educados, dos caballeros, hasta que pasa Beatriu, la que decora las puertas de las casas y estos se vuelven locos de tos.


Cosas simples que veo en todas partes, cosas comunes que escucho todos lados.

La noche se parecen mucho a las mañanas y tarde de este martes, el atardecer aun sigue y tiene para rato.


En la nit hi ha festes, hi ha art, hi ha teatre i molta diversió.

Vestits de gala, molta gent amb masteguessis i barrets.

En els dimarts vuit, hi ha més, n'hi ha més per fer, més per veure, mes per sentir i més per tenir.


Pero de esto, lo que mas hay que tener es cuidado. Es tarde aun que un atardecer engañe y antes de que el martes ocho termine hay que estar dormido para recibir el miércoles nueve. Si se altera mas de un día se podría sufrir una leve perdida de contacto con la realidad, pensar estas cosas de mas, ver pingüinos donde no los hay, respirar debajo del mar o recorrer el mundo sin parar, sin estancarse en un lugar.


Si por casualidad o por decisión propia, un martes ocho que sueñes realidad, decides traspasar, “benvingut” , jo estaré per aquí, m'avises i t'ensenyo a estimar.

2 comentarios:

FIFI dijo...

Desde cuando estas en BCN? estas en twitter? buscame! :)

efe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.