Después de haberlo sonhado otra vez, y para no interpretar nada, decidió hacerlo despierto.
Como lo logro?
Gracias a cuatro lunares en una mejilla, a dos personas que quiso mas que a nada en vida, a dos amigos que ya no están pero aun rondan por ahí, una fila de pastillas y una madre que extraña.

Y asi por mas mas de una hora, y aunque ahora le duelen los ojos, gran desahogo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario