domingo, 23 de noviembre de 2008

Siete días

Lunes:
Atento a la sonrisa inesperada de la sirvienta que tiende la cama.

Martes:
Una bala entra por mi espalda, lo sonhe mas de una vez y despierto sudando, en la cabecera de la cama estaban mis pies.

Miércoles:
Caminando por la calle te vi ahí parada, alzando la mirada las manos estirabas.
Reaccione muy lento, no resbale pero me senté cuando se fue y pensé, “no otra vez”.

Jueves:
Una cerveza en mi mano se calentaba mientras mas miraba a una mesera que se sonrojaba.

Viernes:
Ladrón de chica casada, brutalmente enamorada… de un hombre que no duerme en su cama.

Sábado:
A las cuatro de la tarde de la cama me pare, me cambie y al cine fui después de eso a mi pijama volví y de mi cuarto no me moví.

Domingo madrugada:
Recostado en mi almohada escribo rimas desesperadas, de los últimos días de una semana enredada.

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